viernes, 7 de septiembre de 2018

didáctica general ultra resumen de varios autores de la primer etapa

D. Feldman, frag. de Enseñanza y escuela 
Entre el siglo XVI y principios del s. XIX tiene lugar la progresiva estructuración del espacio escolar, el reemplazo del “espacio confuso” por el “espacio ordenado”, que a fines de ese siglo se estabiliza y universaliza. Se trata de la escolarización de la escuela, la construcción de un sistema técnico de educación a gran escala. La escuela reúne rasgos provenientes de la universidad medieval, la educación religiosa y dispositivos de caridad vinculados con la urbanización y la industrialización; toma métodos y formas de control del aprendizaje con fuentes en los siglos XVI y XVII; recoge tecnologías de control personal provenientes de la Reforma, junto con su noción de “disciplina”; y se vale de nuevas nociones y formas de organización y gestión tomadas de la producción industrial. En el marco del nuevo papel de los Estados nacionales en la educación, una serie de tecnologías previas se combina con nuevos instrumentos conceptuales para dar lugar al nuevo tipo organizacional al que corresponden las categorías de “sistema”, “clase”, “aula”, “currículum” y “método”. La historia de la pedagogía escolar responde al problema de cómo enseñar eficazmente a muchos a la vez (Trilla), proviene de un esfuerzo exitoso por sistematizar y dirigir la tarea de profesores y alumnos mediante ámbitos y procedimientos especializados. De las universidades del s. XVI procede la organización de los alumnos en “clases” a cargo de un regente y con un plan rígido de formación –en la transición de las “organizaciones de aprendizaje” a las “organizaciones de enseñanza” (Hamilton)–, que llega a la enseñanza elemental a mediados del s. XVIII, y se elabora progresivamente un orden secuenciado y gradual (de acuerdo con el modelo industrial, pasando de la producción individualizada a la producción en serie [Hamilton]), dentro de una escuela dividida en múltiples salones para la enseñanza dirigida a grupos relativamente homogéneos (según edad y competencia). A tal sistema de aulas corresponden métodos de trabajo del profesor, para el control del grupo de niños y su instrucción directa a través de un sistema de preguntas y respuestas. La organización del espacio y el tiempo recurren al currículum, el método didáctico, el horario y la lección. 
Los cambios responden a las necesidades educativas generadas por los movimientos de urbanización y los cambios en la organización familiar, pero también a nuevas ideas sobre la infancia (o la diferenciación misma de una tal etapa), así como a las exigencias de socialización, formación de capacidades, disciplina y subjetivación emanadas de los Estados nacionales. 
En la Argentina del s. XX, los ideales constructivistas, las didácticas centradas en disciplinas de conocimiento y la pedagogía crítica desprestigiaron la perspectiva instrumental y metódica, en contra de los medios de control de las actividades de enseñanza, obviando la necesidad de algún tipo de control que regule la comunicación y la interacción en todo dispositivo escolar. Bajo esta marca se pasa a sistemas de control menos evidentes, por la vía de currículum. De los setentas hasta hoy, con todo, puede observarse un debilitamiento de las clasificaciones del currículum, una pérdida de las marcas de nacionalidad y género, una mayor abstracción del conocimiento escolar, una construcción de nuevos sujetos escolares y el avance de “pedagogías invisibles” (Bernstein), todo ello vinculado a una expectativa de desarrollo y una concepción del papel del Estado en abierta contradicción con los procesos de desintegración socio-económica y política característicos de los noventas. Esta oposición explica el hiato entre las intenciones didácticas y curriculares, y el campo práctico de aplicación. 

T. Becher, “Las disciplinas académicas” 
Las disciplinas se reconocen a partir del entrecruzamiento de un estatuto institucional (existencia de departamentos en las universidades e institutos de investigación, especialmente si están difundidos internacionalmente), reconocimiento intracomunitario (relativo a la credibilidad académica, la solidez intelectual y la pertinencia de los contenidos), y la existencia de una red de comunicación interna, de una tradición de estudios, un conjunto particular de valores y creencias, un dominio, una modalidad de investigación y una estructura conceptual propias. Las variaciones históricas y geográficas no impiden el reconocimiento de una “continuidad reconocible” (Toulmin), de “culturas genotípicas endémicas en  cada disciplina” (Ruscio). Características globales de las sociedades particulares –como la estructura de su sistema educativo o su nivel de desarrollo económico– o los rasgos y tradiciones nacionales explican las variaciones regionales. 
Las actitudes, actividades y estilos cognitivos de la comunidad científica de una disciplina están estrechamente ligados a las características y estructuras de los campos de conocimiento con los que la comunidad está comprometida profesionalmente, al punto de que sea difícil separar con claridad unos y otras. Alrededor de las disciplinas se forman las subculturas de los cuerpos docentes universitarios. A medida que el trabajo y los puntos de vista se especializan, los estudiosos tienen menos cosas en común, en sus antecedentes y sus problemas diarios. Tienen menos impulso para interactuar entre sí y menor habilidad para hacerlo (Clark). 
Se conforma un sentimiento de pertenencia del individuo a la tribu académica, en torno a ídolos, objetos de uso y fundamentalmente un lenguaje propio. El lenguaje de la tribu permite además captar diversos aspectos del campo de conocimiento al que pertenece, del modo en que construyen sus argumentaciones a las características epistemológicas. También opera como un mecanismo de exclusión de los “inmigrantes ilegales”. 
La socialización en una tribu implica la suscripción de una ideología integrada por “mitos heroicos”, “historias especialmente reconstruidas” (usados luego como armas en las disputas internas), un repertorio de discursos adecuados a distintas situaciones, normas de conducta –de jure y de facto–, etcétera. Un verdadero “currículum oculto” (Snyder). 

M. C. Davini, “Tradiciones actuales en las formación de los docentes...” 
Los debates y propuestas sobre la formación y el perfeccionamiento docente surgen en contextos de insatisfacción respecto de los logros de la escuela o procesos de cambio político, y concretan procesos reformistas con la intención de inaugurar una nueva etapa. Los docentes se organizan para intervenir activamente en este movimiento, o bien asumen comportamientos de sumisión o resistencia pasiva en la implementación escolar. 
Las tradiciones en la formación docente son configuraciones de pensamiento y acción construidas históricamente que se mantienen a lo largo del tiempo por estar institucionalizadas (en la organización y el currículum, por ejemplo), e incorporadas a las prácticas, y a la conciencia y los modos de percibir de los sujetos. Junto a ellas hay tendencias que no llegan a consolidarse en tradiciones o a materializarse en formas institucionales y curriculares de formación, con un discurso propio pero incapaces de orientar la acción. 
Tradición normalizadora disciplinadora: Los programas de formación docente se originan con la conformación y el desarrollo de los sistemas educativos modernos, que en Europa y EEUU resulta del desarrollo de una incipiente industrialización y las consecuentes olas migratorias rururbanas. La maquinaria pedagógica pretende normalizar la miseria indiferenciada, la marginalidad y los comportamiento “disolutos” en la ciudad, de acuerdo con los filántropos del s. XIX. Inicialmente, el sistema lancasteriano cuenta con “monitores- instructores” que enseñan a los gritos entre las máquinas. En Argentina, el proceso se asocia con la homogeneización y la disciplina estatal de la población civil, bajo el proyecto y la conducción de las élites agraria y urbana que integraron al país al capitalismo a través de la agroexportación, de modo que –fuera de un conocimiento enseñable mínimo considerado útil– la formación de habilidades o el desarrollo del pensamiento o el conocimiento no son prioritarios, pese a la imagen del docente como difusor de la cultura. El docente tiene a su cargo también campañas de salud pública y otras acciones de control público. 
El proyecto se respalda en la filosofía positivista, que se embandera en el “orden y progreso”, la laicización de de la enseñanza y la organización de un sistema de instrucción pública, en polémica con un espiritualismo pedagógico que reforzó los rasgos normalizadores, de acuerdo con una concepción moralizadora y socializadora del docente. En mantenimiento de los rasgos de la educación familiar, la profesión se definió como femenina, identificada con los roles de apoyo, de ayuda y de segunda madre, así como los hombres se hacían cargo de los grados finales y la dirección. Para poblar esas instituciones de diseminan las escuelas normales, que producen “una legión de maestros patrioteros” (Alliud) más de lo que aportan una formación científico-técnica. Una utopía de progreso de las grandes mayorías, una entrega al ser en desarrollo y la creencia en un mundo moderno mejor (sin perjuicio de la inculcación en la práctica de un universo cultural excluyente, negador de los exteriores a la escuela) sostenían su trabajo, que pese a las pobres recompensas materiales, tuvo reconocimiento social y simbólico. 
Esta tradición define la imagen del “buen docente” que aún hoy debilita las propuestas de desarrollo socio-profesional y laboral del docente. De hecho, la pérdida de prestigio social y la progresiva desprotección de los docentes por parte del estado resultan en un fortalecimiento nostálgico del paradigma. 
Se privilegia una formación docente ligada con el “saber hacer”, el manejo de materiales y rutinas escolares, con débil formación teórica y disciplinaria, y una visión utilitarista aproblemática de la formación. Recurre a modelizaciones y estereotipos, contra la observación y aceptación de las diferencias que habría de correspon-der a la heterogeneidad poblacional. El docente mismo es un modelo o ejemplo, con deber de entrega personal, lo que dificulta la asunción reivindicaciones materiales correspondientes a un desempeño laboral. 
Tradición académica: Prioriza el conocimiento sólido de la materia por sobre la formación pedagógica, tildando los cursos tradicionales en ella de triviales, carentes de valor científico, contrarios a la inteligencia, repetitivos o vagos, bajo la hipótesis de que dichos conocimientos pueden adquirirse simplemente en la práctica y por sentido común. Se articular con una exaltación positivista de las ciencias cuantitativo-experimentales, y con un conflicto corporativo entre los grupos de expertos, los pedagogos y los docentes, al tiempo que entre los formadores universitarios de docentes y los pertenecientes a institutos terciarios. La consideración instrumental o metodológica de la pedagogía (en términos de simple “transposición didáctica”) oculta sus potencialidades políticas y sociales. 
Las tradición está entretejida con el desarrollo de una brecha entre la producción y la reproducción del saber, que pone en segundo término al docente, como mero reproductor de un conocimiento adquirido en la formación, sobre el que no se ejercen críticas ideológicas. Se sigue la necesidad de una actualización permanente que no da cuenta del significado social, educativo o epistemológico de los cambios de paradigma y que mina la seguridad profesional del docente. 
Tradición eficientista: La escuela se pone al servicio del despegue económico, desde la perspectiva desarrollista propia de los sesentas, bajo la imagen de un tránsito de lo tradicional a lo moderno. Se percibe la educación como la formación de recursos humanos para la industria o los negocios. Una escuela vista como atrasada e ineficiente debe ser reformada (bajo una lógica taylorista e hipótesis conductistas) para servir a un nuevo orden social. De este modo se incrementa la separación de roles en las instituciones educativas –el docente deviene un simple ejecutor de la enseñanza– y el currículum se transforma en un objeto de control social. La enseñanza es un problema de “medios” (planificación, evaluación de rendimiento, instrucción programada, etc.), cuyos fines apriorísticos son la modernización y el cambio social. Las permanentes reformas encuentran en la industria de los libros de texto un acompañamiento decisivo. 
La ponderación conductista del rendimiento se entrama con una ideología de “aptitudes naturales” a ser justipreciadas mediante tests, a cuya ejecución y respuesta corresponde la proliferación de gabinetes de psicopedagogía y la constitución de grados de recuperación. 
Las tres tradiciones dan más peso al “deber ser” del  docente que a su condición real, apelan a una epistemología espontánea positivista y omiten la diversidad cultural de la población. 
Tendencias alternativas: Incluso antes de la aparición de las pedagogías críticas, la pérdida de autonomía de los docentes implicada en la planificación eficientista ya es resistida por los docentes hasta transformarla en un cumplimiento burocrático. En conjunto, los docentes formulan proyectos ideológico-pedagógicos opuestos a las tres tradiciones de formación, aunque no hayan coagulado en proyectos concretos, o sólo en iniciativas voluntarias o autogestadas al margen del aparato formal de grado. Con ello, los discursos y las prácticas se fragmentan. 
En esta línea se ubican la pedagogía crítico-social de los contenidos, en vistas a su enseñanza con fines de transformación social, y la pedagogía hermenéutico-participativa, preocupada por la modificación de las relaciones de poder en la escuela y en el aula, con foco en las condiciones institucionales y las prácticas docentes aprendidas. 

A. R. W. de Camilloni, “Los profesores y el saber didáctico” 
Las teorías de los docentes comprenden concepciones acerca de cómo se enseña y cómo se aprende, la relación entre la enseñanza y la evaluación de aprendizaje, las posibilidades de aprendizaje del alumno, las funciones del docente y la misión de la escuela. Los estudios revelan que creencias de este orden tienen efectos sobre la enseñanza, influyen sobre los alumnos. Se caracterizan por su inconsciencia, su incoherencia, el cuño subjetivo, la inscripción accional, y su constitución folk, a partir del sentido común o de experiencias personales diversas. Se hacen presentes en el propio ejercicio docente, pero también funcionan como parámetro evaluativo interno de las ideas transmitidas durante la formación docente. De aquí la necesidad de su detección y modificación temprana. 
Hay pues una didáctica ordinaria o del sentido común compuesta por mitos sobre el papel de los docentes, los tipos de docentes y los tipos de alumnos, e ideas generales sobre el desarrollo y el aprendizaje (como la presuposición de racionalidad de los actores y de una relación causal entre enseñanza y aprendizaje). Son normativas antes que descriptivas o explicativas, y su cohesión no implica coherencia. 
La didáctica pseudoerudita supone una adecuación superficial e irreflexiva a modas pedagógicas, de un modo dogmático que previene de las contradicciones internas de la didáctica del sentido común. Carece de bases teóricas fuertes y por tanto socava la constitución de la disciplina formal, interrumpiendo los tiempos necesarios para la decantación de un modelo. 
La didáctica erudita es una teoría de la acción pedagógica apoyada en fuentes serias y rigurosas, a la que –toda vez que eludamos los criterios positivistas de unicidad teórica, desinterés y separación respecto de la práctica– bien puede atribuírsele el estatuto de ciencia, en la medida en que elabora conocimiento fundado integral y coherente sobre una base empírica, por mucho que sea normativa. Visto que la enseñanza es una acción social, se trata en particular de una ciencia social, compuesta por enunciados descriptivos (referidos a los actos y procesos mentales o afectivos), enunciados explicativos (relativos a los componentes de la acción y la situación de enseñanza, las relaciones entre sus componentes, junto con las distintas variables y diferentes factores que interactúan en la situación didáctica), y enunciados prescriptivos y normativos (a propósito de las prácticas que deban corresponder a una enseñanza efectiva). Mientras que la didáctica preceptiva ofrece reglas que enlazan determinados objetivos con determinadas acciones educativas particulares, con presciencia de valores o proyectos, la didáctica normativa se refiere al deber ser de la enseñanza, de acuerdo con un proyecto social definido. 

M. Tardif, “Los docentes ante el saber” 
La práctica de los docentes se define en relación con los saberes que poseen y transmiten. El saber del docente se compone de saberes disciplinarios (los saberes sociales definidos y seleccionados por la universidad), curriculares (los discursos, objetivos, contenidos y métodos con que la escuela organiza la tarea), profesionales (la formación teórico-práctica en ciencias de la educación y pedagogía) y experienciales (productos del trabajo cotidiano). El cuerpo docente está devaluado en relación con sus saberes, lo que los lleva a sobrevaloración de los componentes experienciales. Tal devaluación responde a la jerarquización de la producción de conocimiento por sobre la difusión (a través de escisión de la investigación y la enseñanza), la progresiva división del trabajo en la modernidad, el fin de la creencia en saberes cuya posesión fuera intrínsecamente formativa, la aparición de las ciencias de la educación, el desplazamiento del centro de gravedad de la pedagogía hacia el alumno, la conformación histórica del cuerpo docente como un órgano de ejecutores, y la pérdida de confianza en la relación entre la adquisición de saberes escolares y la renovación social, técnica y económica. Todo ello ubica a los docentes en una posición de exterioridad respecto de los saberes disciplinarios, curriculares y profesionales. Por tal motivo, éstos pasan a privilegiar los saberes experienciales, la cultura docente en acción desarrollada rápidamente en la interacción con los alumnos y con sus pares en la práctica, las obligaciones y normas laborales, y la institución particular. Los saberes experien-ciales permiten revisar críticamente los demás tipos de saber, y son objetivados en esa confrontación y en la comunicación con los colegas. 

F. Terigi, “La enseñanza como problema político” 
La enseñanza supone transmisión, entendida como una oferta de sentido social disponible para ser transformado, más que como un mecanismo de repetición irreflexiva y reproducción autoritaria. La definición de la enseñanza como problema político remite menos a la ya conocida politicidad de la experiencia pedagógica que a la necesidad de las políticas educativas de referirse de modo prioritario a la propia situación de enseñanza, en lugar de reservarse a grandes propósitos, y condiciones organizativas, normativas, presupuestarias e institucionales, dejando a posteriori en manos de las instituciones y los docentes individuales la cuestión de las formas efectivas del enseñar. La escisión entre lo macro y lo micro empobrece el conocimiento fundado de los modos concretos de la educación. Su superación permite rever el debate acerca de la autonomía de las escuelas entre la adjudicación al Estado de las solas funciones de financiación y evaluación, y la defensa de una responsabilidad global sobre el mejoramiento de la acción pedagógica. Desde la consideración de la enseñanza como problema político se puede promover programas centralizados referi-dos a la enseñanza, sin desconocer el rol de las instituciones particulares en su elaboración e implementación. De acuerdo con esta perspectiva se debe revisar la escala de los programas, admitiendo una limitación en las posibilidades materiales de innovación y se debe atender a su accesibilidad didáctica, es decir para qué innovaciones están preparados los docentes. 

R. Reguillo Cruz, frag. de Emergencia de culturas juveniles 
Los jóvenes adquieren formas de organización que los protegen de un orden que los excluye, y sirven de espacio de pertenencia y adscripción identitaria. El grupo de pares, sobre la base de la comunicación cara a cara, es un espacio de confrontación, producción y circulación de saberes que se traducen en acciones. Nuestra concepción de la juventud se origina en la sociedad de posguerra, que ubica a los jóvenes como sujetos de derechos y consumidores, al tiempo que la reorganización económica les otorga una posición particular. Los jóvenes experimentan al mismo tiempo una homogeneización globalizadora y posibilidades de diferenciación identitaria instrumentadas por las industrias culturales. La exclusión de la economía y la política formales abre la posibilidad de diversos sentidos de pertenencia y agentividades políticas. 
Los movimientos estudiantiles preanunciaron los conflictos de las sociedades modernas que entrarían en eclosión en los setentas. La clausura político-simbólica de esa etapa corresponde al reconocimiento de la carencia de una verdad absoluta que fundamente un ejercicio de poder, de acuerdo con un descrédito de las utopías y un repliegue hacia lo privado. En el clima neoliberal, se los hace responsables de la violencia de las ciudades y se los ve como un problema social. Las instituciones educativas procuran retener a los jóvenes superponiendo la impartición de conocimiento social con el control social. La incertidumbre social que afecta a los jovenes tiene consecuencias sobre los proyectos de vida y las metas previstas, en el marco de instituciones que no comprenden las nuevas demandas sociales, tal como por caso la escuela presupone una alianza con la familia que ignora las demás mediaciones socio-culturales. 
Mientras que el Estado, la familia y la escuela tienden a pensar en la juventud como una categoría de tránsito, los jóvenes anclan su mundo en el presente. Los estudios los perciben ya en su incorporación institucional o comercial al sistema, ya en sus prácticas de disidencia. La consideración desde el punto de vista de la marginación oblitera su papel en la reproducción de valores tradicionales, como el machismo o formas de opresión social reificadas en la religiosidad popular. 
Entre finales de los ochentas y los noventas se configura en contrapartida un discurso constructivista y relacional referido a los jóvenes, que los considera sujetos de discurso y agentes sociales, considerando su capacidad de negociación con sistemas e instituciones, y su ambigüedad respecto de los esquemas dominantes. Los nuevos estudios reconocen la importancia de la configuración identitaria de las culturas juveniles, a través de la oposición a sus otros y mediante diferentes formas de acción reconocidas en su dimensión política. Los jóvenes revelan gran capacidad de adaptación a situaciones novedosas y de experimentación desacralizadora, que depende más de una gran capacidad procesamiento de la masa informativa contemporánea que de prácticas irruptivas, disruptivas o resistentes. 

G. Fenstermacher, “Tres aspectos de la filosofía de la invest. sobre la enseñanza” 
Una definición genérica de la enseñanza supone una persona que posee cierto contenido y trata de transmitirlo a otra que inicialmente carece de él, de modo que ambos se comprometan en una relación para que lo adquiera. Con todo, más que en transmitir el contenido, la tarea del profesor consiste en apoyar el deseo del estudiante de “estudiantar”, es decir de desarrollar por sí mismo tareas para la adquisición del contenido. Una tal definición genérica debe preservar como un problema distinto el de la ponderación de una buena enseñanza, a ser considerado en las definiciones elaboradas; de otro modo se confunde la dependencia ontológica de la enseñanza respecto del aprendizaje con una imbricación causal necesaria: una buena enseñanza debe permitir al alumno estudiantar de manera exitosa, pero la enseñanza por sí sola no implica automáticamente el aprendizaje efectivo, con lo que éste no puede estar comprendido en la definición genérica de aquélla. Las definiciones elaboradas, por su parte, ofrecen una orientación moral y epistemológica para las actividades desarrolladas por el docente. 

Socioculturales 2 (2015) unidad 3 Bernard



BERNARD

“Los caciques de huanuco 1548-1563: El valor de las cosas”



época de transición (hasta 64)

Integración progresiva de las comunidades indígenas al mercado.

Nueva concepción del trabajo. Transformacion en un campesinado simil europeo--- Rol de los caciques



trabajo, rendimiento, dinero, deuda, ganancia, compra, beneficios. nuevas pautas económicas.




Revolución cultural



Actores sociales: sujetos que participan en la prod de nuevas formas sociales


Principios de los caciques:

-defensa de intereses del grupo- necesidad de equilibrio en las fuerzas sociales!

-oposición a un adversario

-totalidad





mediadores culturales: manipulados por encomenderos y autoridades legales

(exigen privilegios)






niveles de mediación:

con el pueblo: tasa tributaria la tasación como mediación cultural

con autoridades



HUANUCO: confluían rutas y caminos. sede del poder señorial





tasa tributaria en 1549.

contraria a la mit’a (en trabajo. no era calculable)

Contrasta con la costumbre del RUEGO

traducir al quechua conceptos españoles

Normalizar, limitar abusos.



El sistema centralizado de tributo aparece como un contrato entre cacique y el encomendero


cantidades determinadas, adopción de pesos y medidas
Racional

mercado como entidad abstracta que decide

(juego de equivalencias)

MODIFICA RELACIÓN ENTRE EL HOMBRE Y EL CAMPO

el valor o precio se basa en reglas complejas que no todos controlan



Introduce bienes nuevos, animales que reemplazar, otras técnicas.



Destrucción de las huacas (MINERÍA)




para obtener tributarios:

Utilización de la energía humana (tradicional) --- DE LAS MUJERES!

Para incrementar la producción (moderno)



Poliginia, indias de servicio

Rol de las mujeres en la producción de bienes y la reproducción

Compensar perdida de rango con la redistribución de la energía humana



Todo esto resulta en:-------->



--------> Introducir en las comunidades el sistema de mercado.

Secularización de los objetos que se intercambian

Secularización de la autoridad cacical



incremento de los servicios personales;

manteniendo cierta imagen de generosidad para conservar legitimidad

jueves, 6 de septiembre de 2018

Socioculturales 2 cuadro comparativo andina mesoamérica

https://drive.google.com/drive/folders/0B7IlmgNpYNoifkNuamVJZkUxQ2FQMzVCWVhnN0dKNmdNSTM1aEZUYktiRGc4VGlSXzJid2c?ogsrc=32

Socioculturales 2: cuadro Ecología área andina

CUADRO
CARACTERIZACIÓN ECOLÓGICA DEL AREA ANDINA.

El saber tradicional andino reconoce ocho regiones, que son:
CHALA (COSTA) – YUNGA –QUECHUA- SUNI – PUNA – JANCA – RUPA RUPA- OMAGUA.

Los españoles que llegaron al área andina solo reconocieron tres regiones que combinaban relieve y orografía: a) COSTA: tierras planas y onduladas, b) SIERRA: territorio montañoso, altiplanos, c) SELVA: región boscosa, con ríos caudalosos.

La mayor parte de la bibliografía de la materia se refiere a los siguientes pisos: la costa, la yunga, la quechua, la puna, los que se caracterizan a continuación siguiendo al texto “Geografía del Perú. Las ocho regiones naturales” de Javier Pulgar Vidal.


REGION
ALTITUD
RECURSOS
Chala o costa
Desde los 0 a los 500 mts de altitud. Ancho desigual: 40 km a la altura de Lima; 140 a la de Piura. Formada por colinas, llanuras y la Cadena Costanera. Medanos y dunas. Clima tropical aunque llueve poquísimo (vientos húmedos se condensan por las corrientes marinas muy frías; humedad sin precipitaciones; 6 meses con sol y 6 meses sin). Temperaturas medias de 19º.
Marítimos variados, aves; desvíos de aguas de ríos (canales) para irrigar los valles). Zona extensa y diversa.
Yunga
Son los valles cálidos. Situada tanto en el declive oriental como occidental de la cordillera (yunga fluvial y yunga marítima). La yunga marítima se eleva entre los 500 a 2300 mts.
La yunga fluvial se extiende entre los 1000 a los 2300 mts. Relieve: valles y quebradas.
Las tierras cultivables son escasas; por eso se construyeron andenes con muros de 2 a 5 mts.
Molle (fruto con el que se elabora una bebida alcohólica; buena madera para combustible; maguey (se utilizan sus fibras).
Quechua
Tierras de clima templado; se ubica en los declives orientales y occidentales entre los 2300 y los 3500 mts constituyendo franjas longitudinales. Escalonamiento de lomas y hondonadas en cuyos fondos corren arroyos y ríos (ideales para la instalación humana); lluvias regulares. Ej. de instalación: Cusco, Huancayo, Huaraz, Cajamarca, Arequipa, Jauja, etc.
Fue la región mas intensamente ocupada por el hombre. Buenas tierras; agua para riego y leña en cantidad. Árboles, maíz, calabaza, frutales.
Puna
Región de Suni: 3500 a 4000 mts; lugar alto y largo (jalcas), a ambos declives; relieve fracturado; clima frío y muy seco.
Región Puna: altas cumbres y páramos de los Andes. Entre los 4000 y los 4800 mts.
Pastoreo en bofedales artificiales.
Andenes para el cultivo de papas y tubérculos. Corrales; aves (suris) y auquénidos (llama, alpaca, vicuña y guanaco).

jueves, 22 de febrero de 2018

socioculturales 2 unidad 5 2015

UNIDAD 5
SERULNIKOV
“La revolución en los Andes”

1780
Recuperar las historias locales. Representó algo distinto, distintos caminos.
-Tupac Amaru, cacique de canas y canchis
-Tomas Katari, indio del común de Charcas. emblema de la resistencia a los poderes
coloniales.
-Tupac Katari pequeño mercader de Sicasica que lidero el cerco de la Paz. simbolizar
la continuidad de elementos al norte y sur.
Difusión de profecías: pachakuti.
amarus y kataris como portadores de poderes divinos., profetas.

Tendencias económicas que afectaron:
-repartimientos de mercancías forzoso. Ingerencia mas agresiva en la -
composición de cacicazgos. Golpea economía comunal.
-Escasez de tierras demográfico. -- - litigios
-Alcabala, aduanas.
-época de crecimiento de la mita por la brutalidad y formas de trabajo.
-competencia con Buenos Aires.
-pujas distributivas en el seno de las elites coloniales. se favorece peninsulares.
ola de conflictividad social!

* cultura política de los andes coloniales:
definidos repertorios de acción colectiva. NO eran abusos particulares sino políticas
estatales y tendencias socioeconómicas globales
-- - ( apelación legal – revuelta – violencia )
* mecanismos de sociabilidad:
vías de comunicación, propagación de protestas. (mita, celebraciones, mercados,
migraciones)

TOMAS KATARI (de Macha)
indio tributario, analfabeto, pobre.
Reemplazo del cacique Bernal (caciques intrusos), corregidor Alos –“corregidor
absoluto”.
El tema no era la mita.
rituales públicos. mimesis mas que rechazo.

1779 va a bs as.
*Problema de las forma legítimas de gobierno
*Aquí la revolución fue el resultado de la multiplicación de levantamientos
locales. Toda la provincia y otras
*concepciones políticas igualitarias, elección de autoridades.
Lo que comenzó a cuestionarse fueron las relaciones sociales de siglos . Se
extendió a derechos de tierras
(se suspendieron los repartos)
*Profunda subversión del orden establecido. Tomas Katari se había
convertido en mediador entre los pueblos y el Estado.
Cumplió promesas de favorecer a la Corona. pero lo hacía de una inaudita
posición de poder: máxima autoridad de la región.
Se lo acusa de usurpar el derecho del rey, no fue así. 1780 prisionero.
Asesinado, vengado. Hicieron rituales. (eran católicos pero a su manera)

 Dámaso y Nicolás Katari

Semanas después miles de indígenas acamparían en Chuquisaca amenazando
con exterminar toda la población hispánica.

Guerra anticolonial. Eliminación de enemigos
1781 La dimensión regional de la sublevación de consolidó y expandió.
Provincias surandinas en pie de guerra.
Llegan algunas noticias de los ejércitos de Tupac Amaru. No originaron la
sublevación pero dotaron al imaginario colectivo insurgente con una alternativa
viable al imperio español

*Conjunción de insurgencia local y simbolismo neoincaico.*
*Utopía campesina y utopía nativista
(Ser dueños de la tierra. En todo debía mudarse el gobierno.)
Ambiguedades: se retiran las masas tras negociación
Son debilitados.. no se puso fin al proyecto.
La rebelión de Oruro los impulsa nuevamente.
El blanco de sus ataques era mas vasto, extrema violencia.. Comunidades
invocaban a Amaru y Katari

Pero la lealtad política era un lujo.
TUPAC AMARU.
nociones de patriotismo peruano o americano.
al principio algunos criollos favorecieron la insurreccion. Pero los antagonismos
sociales desencadenados serán inadmisibles.
El anticolonialismo era un movimiento étnico-cultural y fuerte componente
de clase.
Foco mas organizado y ambicioso, otra composición ideológica
Captura de corregidor Arriaga (Tinta)
Que el Rey manda ajusticiar.
*Problema de la soberanía.
Renacimiento cultural incaico.
Elevado estatus social de la nobleza indígena. Orgullo cultural. Paulatino
cuestionamiento de las nociones de inferioridad racial.
Muchos alzamientos.
En principio construituido por indios comunarios, tributarios, sometidos a
repatimientos.
Iglesia de Sangarará. Luego se translada al sur. COLLAO. Le abrieron el paso.
Batalla por los símbolos. Insignias y atributos incas.
proclamas:
-contra los europeos, corregidores, repartimientos, aduanas.
-no era contra los criollos ni contra el monarca.
*Pero los indios del común entendían de manera mas amplia a los enemigos
Criollos y otros urbanos juzgaron que el disgusto no justificaba apoyar un
movimiento indígena con un inca.
Asedio a Cuzco:
-Quizo entablar negociaciones. sin embargo el énfasis de su predica estaba en
comunidades indígenas. aunque quizo ganarse sim patía criolla diciendo que no
estaría en contra del rey o del comercio.
-revertir el discurso de la conquista. tomar las riendas del reino.
-Falta de apoyo de la población indígena y falta de personal capacitado para armas.
-Rápida reacción: abolición de reparto, aduanas y diezmos.
Centro de gravedad de la rebelión se irá desplazando al sur

1781. Muchos indígenas re alian a realistas.

 Criollos tupamaristas en Oruro
Trabajadores de las minas revelan , aprovechan. Los principales del pueblo no se
oponen. Cambian al corregidor.
Largas raíces de la hostilidad con los criollos : discriminación de la Corona
Ambigüedad: Querian restaurar el orden o ponerse a la cabeza de la rebelión?
Indios comienzan a ingresar.

Luego, a los criollos no les gusto: los indios tenían sus propias ideas respecto a las
metas. comenzaron a hablar de tierras. los conflictos de clase no se evaporaron.
No era solo contra la dominación española sino contra las jerarquías sociales
coloniales: ETNICO-CULTURAL
Expulsión d elos insurgentes.
Pero en áreas reales nadie podía disciplinarlos. La rebelión de Oruro se expandió. -
-- exterminar a los habitantes de Oruro por traicion
 Diego Cristóbal Túpac Amaru
Se radicaliza la violencia
Lago Titicaca.
Guerra de guerrillas.
Collao en manos de fuerzas insurgentes.
corte incaica.
Puno

TOMÁS TUPAC KATARI
no hablaba castellano, no era noble. tuvo que ganarse la obediencia.
1781: Cerco a La Paz
*No era mera respuesta a corregidores y reparto: emergente de profundas
mutaciones en la estructura étnica y los sistemas de autoridades de las
comunidades.
Ayllus locales impugnan a los jefes de unidades mayores (forzadas)
-democratización
-inequívocas connotaciones anticoloniales : contra los qaras, no indios
Katari se proclamo Virrey
Valor simbólico de Tupac Amaru
Movimiento político amplio, articulado, con estructura de liderazgo, resuelto
a tomar el poder y adueñarse del reino.

No era un ejercito sino la comunidad.
Relaciones conflictivas quechua – aymara : visiones distintas de la historia.
Amarus firman paz.
Katari asesinado.

Hasta entonces eran miembros de una republica, subordinada.
Luego serán clase, vestigios! Erradicar la MEMORIA
ELIMINACIÓN DEL PLURICULTURALISMO
hispanización de caciques, decadencia.
DESESTRUCTURACION DE LAZOS TRADICIONALES.
FRAGMENTACIÓN.

OPHELAN
-Cadiz. modernizar y homogeneizar.
-Tupac amaru : ¿fue novedoso hasta que punto?
Tributo y mita
Rebeliones: pugna por mano de obra y excedente (tuvieron que recurrir a
mitas)
No deroga mita para atraer criollos, caciques perdían su razón de ser (pacto
comunidad-cacique- estado)
Pero tributarios descargan otra agresividad : rebalsaron el marco de acción de sus
dirigentes.
Caciques intrusos, rompen pacto: fisuras en la reciprocidad
-Fase aymara: supresión de la mita vino de los propios mitayos.
-En alto peru en 1 fase se expulsó caciques y criollos
-Tupac amaru no habría estado en contra de tributos pero que no se
extiendan

-si se enfatizo REPARTOS Y CORREGIDORES. Repartos obligaban a
diversificar.,diferenciacino interna también. Iban a querer extender la alcabala y
extender tributos: la rebel